viernes, 17 de noviembre de 2006

BOLERO DE RAVEL

Una de las más importantes bailarinas de ballet del siglo veinte, fue Maia o Maya Plisetskaya, bailarina que se caracterizó por su expresividad, elegancia, fuerza y movimiento. Sus brazos la convirtieron en gran figura de la danza clásica. Una muestra de ello se aprecia en el ballet Bolero (ballet del cual doy los links más adelante). La historia de su vida es la historia de un tiempo turbulento repleto de guerras y dictaduras, cuya influencia trágica llegaría hasta el último rincón de su existencia familiar (su padre fue ejecutado en 1938, y su madre, deportada a Kazajistán) y artística. Cada uno de sus pasos como bailarina dentro y fuera del teatro Bolshoi, estuvo marcado por la política. Su vida como bailarina fue pura danza, un continuo de pasos y músicas: “No hay que bailar con la música, hay que bailar la música”, decía. Ella fue muchas mujeres, y siempre las hizo apasionadas: Myrtha, en Giselle; Odette y Odile, en El lago de los cisnes; Carmen, en Carmen; Julieta, en Romeo y Julieta; Kitri, en Don Quijote. “Bailar es algo que hago por y para el público. Por mí misma, quizá ni lo haría”, aseguraba.

Argumento del Bolero:

En la versión original, el ballet se ambienta en una taberna española, donde baila una gitana sobre un tablao. Alrededor de ella el auditorio del local, que, provocado por la sexualidad de la bailarina, danza con ella, en la creciente excitación, hasta ser llevada por la embriaguez del ambiente.
Numerosas son las versiones que se han hecho, entre las cuales se recuerdan las de Lifar de 1941, la de Pilar López y el Argentinita de 1943, de Aurel Milloss, la versión del solo de Dolin de 1932 y aquélla de Roland Petit, que en la relación entre un hombre y una mujer, que sigue a la atracción nacida entre los dos, hace una analogía con un match de box. Particularmente acertada es la versión de Maurice Bejart concebida en 1961 para una bailarina y posteriormente también para un bailarín. La coreografía se refiere a un acto sexual que impone a los intérpretes, movimientos sinuosos y ondulantes, contorsiones de los brazos, bailado sobre una gran tabla redonda, cercada por un grupo de muchachos - o muchachas en casos excepcionales - primero inmóviles, y luego con excitación siempre creciente, hasta levantarse y acercarse a la tabla a la cual se lanzan exasperados por el deseo. Esta versión renuncia a una ambientación pictórica del folklore y envía letra de matriz popular de un modo abstracto en un crescendo musical uniéndola con el pulso del deseo sexual por medio del uso obsesivo de los movimientos del intérprete. El mismo Bejart resalta que su trabajo relaciona a los dos componentes musicales: la cálida melodía musical, símbolo femenino, y el ritmo, símbolo masculino, que, también permanece igual, al aumentar el volumen, acalla la melodía. La versión masculina entera es objeto de la película Bolero de Claude Lelouch.
(Extraído de la página de Balletto.net)


Estos son los links de los videos:

BOLERO 1
http://www.youtube.com/watch?v=3pbkCRDRiLc
BOLERO 2
http://www.youtube.com/watch?v=RSBpd5l9_Ck